Estudiante de Relaciones Laborales te enseño a Despedir
Mar 21, 2025
Son las 6:00 am.
Mientras espero para irme a la playa a ver la salida del Sol, cosa que hago a diario y que te recomiendo si vives cerca del mar, te voy a contar lo que me pasó hace varias semanas con una cliente de nuestro despacho.
Contratar y despedir son las dos caras de la misma moneda 🤬😡🤮🤢🖕👎🙄😒💢💥💨🗯️😤
Son el Ying y el Yang en las relaciones laborales.
Son dos momentos críticos e importantes para una empresa.
Hay que tener ojo para incorporar alguien a un equipo de trabajo, y también hay que saber cuando mostrar el camino de salida a quien ya no merece o no puede seguir estando en una plantilla con el resto de los miembros del staff.
Hay que saber atraer talento, pero también hay que saber decir: "coge tus cuchillos y vete" (al estilo Alberto Chicote).
El caso es que hay muy poca gente que sepa hacer una buena selección de personal, sobre todo en las empresas pequeñas, ya que es un arte, y normalmente no hay tiempo, ni se toma en serio esta importante tarea.
Y también a personas a las que da "yuyu" despedir a alguien, puesto que es una situación de mucha tensión, y muchas veces violenta.
Yo no soy experto en despedir, pero si que he despedido a trabajadores de mis clientes.
Tengo bastantes experiencias y anécdotas sobre esto (no son agradables).
Otro día te cuento algunas de las que más me han marcado, recuérdamelo, porque seguro que se me olvidará.
Ahora que tengo algo de prisa voy a contarte simplemente como tuve que asistir y apoyar, al puro estilo de un entrenador de primera división, a una empresaria cliente de mi despacho para afrontar un despido.
Cuando alguien toma la decisión de despedir es porque ya la relación laboral está totalmente rota, ha habido mucha tensión, hay mucho cansancio en la relación, hay poco interés y sintonía entre las partes, y en general ya no se aguantan ni toleran las partes.
El caso es que me llama una cliente para contarme que va a hacer cambios en el negocio, y que quiere saber cómo afecta esto a su empleada.
Después de un rato de conversación, y de dar muchos rodeos, la cliente se sincera conmigo y me dice que ya no aguanta más a su empleada, que no le gusta como trabaja, y que no la soporta, que quiere que se vaya.
Quería despedirla, pero no sabía cómo afrontar la conversación con su empleada, ni tampoco sus obligaciones y responsabilidades legales.
La parte que más cuesta al que no lo ha hecho nunca, es la de comunicar el despido.
Y como la empresaria no había despedido nunca a nadie, puesto que su anterior empleada se había marchado, no sabía como afrontar esta situación, y le resultaba muy violento el solo hecho de pensar en el momento de hablar con la trabajadora.
Estaba muy nerviosa, intranquila, cabreada, molesta ...
Yo lo noté enseguida, y le di una clase rápida de cómo despedir.
Esto es algo que tampoco se aprende en la Universidad.
Vaya, que faena.
La cliente después de conversar conmigo, se quedó mucho más tranquila y vivió el fin de semana con mucha más serenidad, segura de que ya sabía cómo afrontar esa situación.
Lo único que hay que tener presente en un despido, es que delante de ti tienes a una persona, a un ser humano, a alguien que se merece todo tu respeto, independientemente de lo que haya motivado la decisión del despido.
En ese momento ya no hay que pensar en lo que ha pasado.
En ese momento hay que afrontar la conversación con empatía, respeto, tranquilidad, de manera muy pausada, exponiendo a la persona que va a ser despedida la decisión de la empresa, sin pensar en cómo se lo va a tomar, hablando con naturalidad, y con convicción.
Ese momento es difícil para ambas partes, pero hay que hacerlo con valentía, sin estar hurgando en el pasado, siendo amable, haciendo que esos últimos minutos en la empresa no sean desagradables, haciendo que la persona entienda que es una decisión empresarial, y no es algo personal (aunque lo sea).
Yo siempre doy las gracias a la persona por el tiempo, la dedicación, el interés y todo lo que ha aportado a la empresa, y le doy la carta de despido para que la lea y me haga las preguntas que considere oportunas.
Le deseo suerte en su futuro profesional, y esto lo hago de manera sincera, repito, aunque haya sido el peor trabajador de la plantilla.
En un despido no puede haber reproches a cosas del pasado.
No tiene ningún sentido.
No todo el mundo encaja bien ese momento, pero si llevas a cabo la extinción de la relación laboral como te indico en este post, te aseguro que habrá más despidos con buena vibra, que con mala vibra.
Esto es básicamente lo que le dije a mi cliente.
Le dije cómo tenía que afrontar la conversación, desde dónde tenía que hacerlo (desde el respeto, desde la tranquilidad, desde la más absoluta convicción, no desde el reproche, el enfado, el cabreo).
No tenía experiencia en esto, pero entendió que se trataba de una interacción que podía y debía ser una despedida "agradable", si es que eso es posible (yo creo firmemente que si).
En líneas generales solemos encajar el despido mejor, si nos lo comunican de una manera respetuosa, y no desde la posición de poder y de autoridad de un jefe, que parece que está aprovechando ese momento para "joderte" o para "liquidarte al puro estilo Clint Eastwood",
Como ves el trabajo de asesor laboral, tiene muchas caras, mucha complejidad, mucha importancia, y te forjas y te curtes en el día a día, accionando.
Nada de lo que te voy a compartir en este blog, lo vas a aprender en la Universidad, solo lo vas a aprender de mi, o de cualquier otro mentor.
Pero no conozco a nadie más que haga lo que hoy voy a hacer, que es regalar mi experiencia de más de 15 años en la profesión, a los novatos como tu.
Te comparto el link para que te registres de manera gratuita en las mentorías semanales,👉 https://www.aurealaboralformacion.es/offers/nvYYfusL
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Tú Mandas
Siento decirte que solo tienes dos caminos:
- Seguir como hasta ahora, apostando a ver si el título universitario te abre puertas como por arte de magia.
- Ponerte en acción YA, con un mentor que se ha dejado la piel, que sabe facturar y que te abre las puertas de su propio despacho para enseñarte el oficio.
Yo lo tengo clarísimo: me hubieran ahorrado muchos disgustos si alguien me hubiera brindado esta oportunidad.
Pero oye, cada uno elige su destino.
Yo seguiré ayudando a clientes a despedir y a mejorar su relaciones laborales
♥ ♦ ♣ ♠
Bueno, te dejo ya porque me he quedado sin tiempo y tengo que ir a darme mi paseo matutino por la playa mientras veo amanecer.
Nos vemos en las Mentorías gratuitas.
¡¡¡Que tengas un día cojonudo y que tus planes salgan rodados!!!
Atentamente,
El mismo que vive de lo que aprendió a base de hostias y que ahora te lo regala en bandeja.
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PD 1: Te voy a contar, de manera resumida una de las experiencias de despido que más recuerdo.
Fue cuando acompañé a una empresaria a cerrar un Restaurante, con cuatro empleados, de los cuales, dos eran italianos, no llevaban un mes trabajando, y habían venido a vivir a la isla desde otra isla.
Fue algo muy desagradable, porque estos dos chichos no encajaron bien el despido y se pusieron bastante violentos 🤬😡🤮🤢🖕👎🙄😒💢💥💨🗯️😤
PD 2: La otra experiencia que te voy a referir fue el despido al puro estilo Up in the air, de una teletrabajadora con discapacidad psíquica del 68%, y no voy a entrar en detalles.